Netanyahu y su paseo por Estados Unidos
El primer ministro israelí habló ante el Congreso de EE.UU. pese a la negativa del presidente Barack Obama. El 17 se juega su futuro político.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu aprovechó las diferencias políticas que existen entre los poderes ejecutivo y legislativo en Estados Unidos y desafió la autoridad del presidente Barack Obama al presentarse en Washington con un discurso que, además, le sirvió de propaganda en vísperas de las elecciones a realizarse el 17 de marzo.
Netanyahu es un político de raza que representa al sector conservador de su país y es reacio a relajar la estrategia con los palestinos.
Las relaciones entre Netanyahu y el presidente Barack Obama han sido frías en lo personal, no obstante mantienen los adecuados modales diplomáticos resultantes de agendas en común y cooperación entre ambos países.

el primer ministro israelí se refirió a la amenaza de irán en la sede del capitolio.
En ese contexto, Netanyahu fue invitado a hablar en el Congreso estadounidense, hoy de mayoría republicana, opuesta a los demócratas que están en el gobierno. Los israelíes aceptaron la invitación a sabiendas que Obama no estaba dispuesto a recibirlo. La Casa Blanca justificó su decisión argumentando que ‘Bibi’ Netanyahu está en campaña política en busca de la reelección como primer ministro, que en Israel equivale a jefe de gobierno, dada su condición de democracia parlamentaria.
Netanyahu tuvo un recibimiento casi de héroe en Washington. Primero habló en la conferencia del Aipac (Comité de Asuntos Públicos de Israel y Estados Unidos), el más grande lobby proisraelí en EE.UU. Al día siguiente se dirigió al Capitolio, ante la inasistencia de más de 50 demócratas de la Cámara de Representantes.
En ambos escenarios, Netanyahu asomó carismático, con un gran dominio de escena, además de su impecable inglés con el que cautivó a sendos auditorios, bajo el argumento de que EE.UU. debía detener las negociaciones entre la administración de Obama y la República Islámica de Irán. ¿Por qué? Los israelíes creen que Irán no juega limpio y detrás de esas negociaciones que buscan minimizar la capacidad nuclear de Teherán, se esconde el deseo público lanzado por los ayatolas iraníes de “desaparecer a Israel de la faz de la tierra”.
EE.UU. practica lo que en relaciones internacionales se llama Realismo, significa que los estados tienen intereses, no amigos. Bajo ese concepto es que Washington intenta un acercamiento al hostil Irán, pero asoma Israel –aliado natural de EE.UU.- como una piedra en el zapato.

judíos ortodoxos norteamericanos protestan contra netanyahu.
¿Y por qué interesa tanto a Occidente las elecciones en Israel? Porque del resultado se definirán distintos elementos con respecto al problema de los palestinos y del mundo árabe en general. Eso lo explicaremos en el siguiente post.
Escrito por
Periodista viajero e internacional. Profesor universitario. Estudiante de la Maestría de Ciencias Políticas en la PUCP.